implementacion de la unidad del paciente en el laboratorio de enfermeria tecnica en el IESTP – CANCH

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implementacion de la unidad del paciente en el laboratorio de enfermeria tecnica en el IESTP – CANCH

Partes: 1, 2

Introducción
Planteamiento del problema
Marco teórico
Aspectos administrativos del proyecto
Conclusiones
Sugerencias
Bibliografía
Anexos

PRESENTACION
Señora directora Lic. Liliana Bustamante Callo y señores docentes responsables de la revisión de proyectos del Instituto de Educación Superior Tecnológico Privado "CANCHIS".
De acuerdo al D.S. Nº 005 – 95 ED. Elevamos a vuestra consideración el presente proyecto de trabajo monográfico titulado "IMPLEMENTACION DE LA UNIDAD DEL PACIENTE EN EL LABORATORIO DE ENFERMERIA TECNICA DEL I.E.S.T.P. CANCHIS".
Proyecto presentado por las estudiantes de la carrera profesional de Enfermería Técnica.
Atentamente.
Las egresadas.

Introducción


Con este trabajo queremos dar a conocer los pasos de preparación de la unidad del paciente, empezando primero como debería ser una unidad habitual.
Así veremos las diferencias que puedan existir entre una y otra, cómo se adapta tanto la habitación como el baño a su incapacidad intentando siempre que sean lo más independientes posible.
También nombraremos el mobiliario que se utiliza en esta unidad y las funciones que tiene el técnico en enfermería en su utilización.
Atentamente.
Las egresadas.
CAPITULO I

Planteamiento del problema

ÁREA GEOGRÁFICA:

El Instituto de Educación Superior Tecnológico Privado "CANCHIS" de Sicuani se encuentra ubicado en la Jr. Wiracocha Nº 111, de la ciudad de Sicuani, provincia de Canchis, departamento de Cusco.
LIMITA:
Por el Norte: con el Jr. Wiracocha.
Por el Sur: con la propiedad de la Fam. Bustamante.
Por el Este: con la propiedad de la Fam. Quintanilla.
Por el Oeste: con la propiedad de la Fam. Labra Esquivel.
Con un Área de : 1200 m2.

ÁREA DE IMPLEMENTACION DEL PROYECTO:

Instituto de Educación Superior Tecnológico Privado "CANCHIS", distrito de Sicuani, provincia de Canchis, departamento del Cusco.

DESCRIPCIÓN DEL PROBLEMA:

Para nuestra institución no tener un laboratorio que cumpla con los requisitos establecidos de acuerdo a ley, representa un problema educativo y cognitivo que solo podemos enfrentarlo y resolverlo en forma conjunta.
No podemos ser ajenos a este problema; sobre todo cuando a través de estos años transcurridos nuestros compañeros han tenido un déficit en su aprendizaje, ya que ha sido difícil para nuestra institución contar con un laboratorio de Enfermería Técnica.
No tener un laboratorio representa una de las primeras causas de deserción de estudiantes, ya que con el transcurrir del tiempo y la tecnología están limitados a tener un aprendizaje óptimo, que les permita insertarse laboralmente en las distintas instituciones de salud.

OBJETIVOS DEL PROYECTO:

OBJETIVO GENERAL:

Implementar la unidad del paciente en el laboratorio de Enfermería Técnica del I.E.S.T.P. CANCHIS.

OBJETIVOS ESPECIFICOS:

Contribuir a disminuir y superar el déficit en el aprendizaje de los estudiantes de Enfermería Técnica del I.E.S.T.P. "Canchis".
Incentivar a nuestros compañeros de Enfermería Técnica a que puedan desenvolverse con mayor seguridad al insertarse en la práctica laboral.

JUSTIFICACIÓN DEL PROBLEMA:

Habiendo observado que buen porcentaje de nuestros compañeros estudiantes tiene cierta limitación en su aprendizaje, y que además nuestra carrera exige estar siempre bien capacitados tanto en la teoría como en la práctica; ya que al egresar siempre estaremos ligados en la atención al paciente y al buen cuidado de estos, es por eso que este problema nos motivó a tener que Implementar nuestro Laboratorio de Enfermería Técnica.
CAPITULO II

Marco teórico

ANTECEDENTES DEL PROYECTO:

Habiendo revisado la biblioteca del Instituto de Educación Superior Tecnológico Privado "CANCHIS" de Sicuani, las bibliotecas de los institutos existentes dentro de la provincia de Canchis. No existiendo ningún proyecto de relevancia que se ocupe del tema al que se hace referencia, por lo tanto es la primera vez que se realiza un proyecto a este respecto.
Por tal motivo nos dedicamos a revisar bibliografía existente a nivel nacional, y tenemos los siguientes:

Implementación del ambiente del tópico en Instituto de Educación Superior Tecnológico Público "Alto Mayo".
Implementación del ambiente del niño en Instituto de Educación Superior Tecnológico Público "Alto Mayo".

2.2. BASES LEGALES:

Constitución Política del Estado.
Ley N° 26842; Ley General de Salud.

2.3. BASES TEORICAS:
2.3.1. CONCEPTO DE IMPLEMENTACION:
La palabra implementar permite expresar la acción de poner en práctica, medidas y métodos, entre otros, para concretar alguna actividad, plan o misión, en otras alternativas.
Implementar es una palabra que forma parte de nuestro lenguaje cotidiano y que entonces como tal la solemos emplear en diversos contextos y ámbitos.
En nuestra vida cotidiana cuando ponemos en marcha alguna nueva acción; en una empresa, cuando se dispone la aplicación de un plan para por ejemplo conseguir aumentar las ventas; en materia política, cuando un gobierno decide darle paso a una medida tendiente a disminuir el alto índice de desempleo, como puede ser la creación de mil nuevos puestos de trabajo, entre otros.
2.3.2. LA UNIDAD DEL PACIENTE:
La unidad del paciente es el conjunto formado por el espacio de la habitación, el mobiliario y el material que utiliza el paciente durante su estancia en el centro hospitalario. Por lo tanto, el número de unidades del paciente será igual al número de camas que tenga el hospital.
En las habitaciones con varias camas, cada unidad puede aislarse mediante biombos o cortinas para asegurar y respetar la intimidad de los pacientes. En las habitaciones individuales, se considera unidad del paciente a todo el contenido y el espacio físico de la propia habitación.
Las habitaciones individuales deben preservarse para el aislamiento de los pacientes que presenten gravedad en su estado general, patologías infecto contagiosas, operados con riesgo de ser contagiados, inmunodeprimidos, pacientes con algún tipo de alteración psíquica, etc.
El número de camas por habitación (unidades del paciente) varía de un hospital a otro, siendo la gran mayoría de dos o tres camas.
La situación idónea es poder disponer en cada planta, o control de enfermería, de habitaciones individuales y de habitaciones compartidas, para utilizar una u otra modalidad en función de las características de los pacientes.
2.3.2.1. CARACTERÍSTICAS DE LA UNIDAD DEL PACIENTE TIPO:
La patología y la edad del paciente son factores determinantes que hay que tener en cuenta en la organización y disposición de la unidad del paciente.
Las medidas de la habitación dependen del número de camas. Las dimensiones aproximadas son las siguientes:

Habitaciones individuales (1 cama): las medidas deben ser de unos 10 m2.
Habitaciones dobles (2 camas): las medidas deben ser de unos 14 m2.
Habitaciones triples (3 camas): las medidas deben ser de unos 18-20 m2.

El número máximo de camas por habitación no debe ser superior a cuatro. La habitación debe disponer de espacio suficiente, de 1 a 1,20 metros, entre las camas y entre la cama y la pared; de tal forma que sea posible atender al paciente tanto desde los laterales como desde los pies de la cama, permitiendo, además, el paso de una camilla y el camillero.

2.3.2.2. OTROS TIPOS DE UNIDAD DEL PACIENTE:
Cada unidad hospitalaria se diseña teniendo en cuenta el tipo de pacientes que va a acoger. Podemos diferenciar los tipos de unidades de la siguiente forma:

Unidad de pediatría: Debe diseñarse y decorarse con colores y motivos que llamen la atención del niño y le resulten alegres y atractivos (por ejemplo, escenas de dibujos animados en sus paredes).
Unidad de geriatría: En el caso de pacientes dependientes de una silla de ruedas o de otros dispositivos de ayuda, las habitaciones deben disponer de mayor espacio y de un acceso a la habitación y al baño, adecuados para que puedan pasar sillas de ruedas, carros, camillas, grúas de arrastre, etc.
Unidades con características especiales: En estos casos, debido a las características especiales de los pacientes, hay que adaptar todo o parte del equipamiento y, además, deben disponer de otro tipo de utensilios, equipos y aparatos diferentes que son necesarios para proporcionar los cuidados adecuados a estos pacientes. Ejemplo: medicina intensiva, obstetricia, pediatría, traumatología, quemados, radioterapia, etc.
Resto de unidades: Presentan las mismas características que una unidad de paciente tipo.

Las unidades de geriatría o de pacientes con algún tipo de dependencia física deben disponer de aseos adaptados a su discapacidad; es decir, que lleven plato de ducha (en lugar de bañera), con suelo antideslizante y asideros en la pared.
También estarán provistos de barras o asideros de sujeción para facilitar el uso del inodoro, sin que haya riesgos para los pacientes.
2.3.2.3. CONDICIONES AMBIENTALES:
El entorno que rodea al paciente tiene una notable influencia sobre la respuesta de este al tratamiento que está recibiendo. En general, las habitaciones tienen que ser espaciosas, tranquilas y soleadas, y deben mantenerse limpias, aireadas y ordenadas para evitar la aparición de problemas psíquicos o patológicos infecciones).
Las habitaciones hospitalarias deben reunir una serie de condiciones ambientales que van a repercutir, de manera directa, en el estado de salud y en la evolución del paciente.
Las condiciones ambientales que mayor repercusión tienen sobre el paciente son las atmosféricas, la iluminación, la insonorización[1]y la limpieza.
Las condiciones atmosféricas con una mayor incidencia sobre el paciente son:

a. Temperatura:

La temperatura ambiente de la unidad de hospitalización debe estar entre 20-22 °C, aunque puede variar en las diferentes zonas del hospital. Así, en los pasillos estará entre 20-21 °C, en las consultas externas entre 21-23 °C, en los quirófanos entre 25-28 °C, etc.
Se regula mediante termómetros o termostatos que se disponen en las unidades de los pacientes, los pasillos, las dependencias especiales, etc.
Muchos hospitales disponen de circuitos cerrados de ventilación, que llevan incorporado un sistema automático de control de la temperatura.
Es importante que se realice un correcto mantenimiento y limpieza de los sistemas de control de la temperatura para evitar la contaminación de los sistemas de refrigeración, sobre todo por Legionella.

b. Humedad:

Los valores del grado de humedad que se consideran óptimos oscilan entre el 40 y 60 %.
Se controla mediante el uso de higrómetros que se colocan en la unidad del paciente, los pasillos y las dependencias especiales.
En algunos estados patológicos, como ciertas afecciones respiratorias, un grado de humedad relativa bajo (10 al 20 %) resulta más cómodo para el paciente.

c. Ventilación y pureza del aire:

La ventilación se realiza, normalmente, abriendo las ventanas y la puerta durante cortos espacios de tiempo. Para renovar el aire de la habitación es suficiente con abrir la ventana durante 10-15 minutos.
Siempre que sea posible, se lleva a cabo durante los procedimientos de cambio de ropa de cama y limpieza de la habitación.
Para ventilar la habitación se evitarán las corrientes de aire. Es recomendable el empleo de biombos para evitar que el aire llegue de forma directa al paciente.
En los hospitales modernos, con circuito cerrado de aire acondicionado o sistemas de climatización, no deben abrirse las ventanas de las habitaciones para ventilar, pues el aire está en constante renovación y, si se abriera la ventana, se producirían descompensaciones en el circuito del aire.
Las impurezas habituales que se encuentran en el aire son gases, partículas de polvo y microorganismos. Las enfermedades respiratorias pueden diseminarse mediante estas impurezas al estornudar, hablar o toser, y propagarse a través del aire.
En las habitaciones debe protegerse a los pacientes contra las infecciones aplicando técnicas de aislamiento, liberación del polvo, buena ventilación y amplio espacio entre las camas.

El descenso del grado de humedad favorece, generalmente, la diseminación de los microorganismos que afectan al sistema respiratorio.
El aumento del grado de humedad agrava las enfermedades que afectan al corazón y al sistema circulatorio.
El estado de ánimo del paciente puede verse afectado como consecuencia de las características del ambiente; por lo tanto, la limpieza y la seguridad son dos factores importantes que favorecen y facilitan el proceso de curación del paciente.

d. Iluminación:

Las condiciones de iluminación repercuten de manera directa en el bienestar y en la evolución de la enfermedad del paciente. La iluminación en los centros sanitarios puede ser de dos tipos:

Luz natural: Es la producida por los rayos solares; por sus propiedades curativas, desinfectantes, térmicas, etc., es la más indicada para el cuidado y la recuperación de los enfermos. Algunos especialistas opinan que una habitación está bien iluminada si tiene un espacio de ventanas igual, en superficie, a casi la cuarta parte del suelo.
Luz artificial (iluminación eléctrica): Está diseñada de forma que pueda ser utilizada según las necesidades. Puede adaptarse para que proporcione luz indirecta, como luz de foco directo para el examen del paciente, luz para leer o luz de menor intensidad.

La luz directa del sol es eficaz para aumentar la resistencia a las enfermedades. Se ha demostrado su valor terapéutico, especialmente para reducir la susceptibilidad a enfermedades como el raquitismo y la tuberculosis.
Además de su importancia como factor esencial de salud, la luz solar aporta iluminación natural a las habitaciones, que influye positivamente en el estado de ánimo de los pacientes.
La habitación debe disponer de un sistema eléctrico de comunicación con el control de enfermería, colocado en la cabecera de la cama y que lleva un piloto para que sea visible en la oscuridad. Cuando el paciente lo activa, se enciende una luz de un color determinado (prefijado por el hospital), que en el control de enfermería se identifica como una llamada en demanda de ayuda.

e. Insonorización:

Las condiciones de insonorización también revisten gran importancia. Los investigadores han demostrado que el ruido ambiental, expresado en decibelios (dB), produce fatiga física y trastornos nerviosos o emocionales. El ruido que se genera en el entorno hospitalario puede provenir del exterior o del interior:

Ruido exterior: Se produce, generalmente, como consecuencia de las actividades de la calle (obras, circulación, sirenas de ambulancias, etc.) que, además, pueden llevar asociada la producción de vibraciones. Estos ruidos pueden paliarse mediante sistemas de aislamiento colocados en las ventanas, con el fin de disminuir la influencia de estos factores sobre el estado emocional de los pacientes.
Ruido interior: Se produce como consecuencia del tránsito de personas en los pasillos y de la actividad laboral del propio centro sanitario. Para evitar la producción de ruidos es importante que el personal sanitario cumpla y haga cumplir las siguientes normas:
Respetar los carteles de recomendación de «Silencio».
Hablar en tono moderado y evitar risas llamativas o escandalosas.
Moderar el volumen de la televisión o la radio de las habitaciones.
Controlar la utilización de los teléfonos móviles.
Abrir y cerrar las puertas con cuidado, evitando los golpes.
Desplazar el mobiliario suavemente y sin arrastrarlo.
Utilizar calzado de suela flexible o de goma para evitar desplazamientos ruidosos.
Realizar el transporte de las camas, sillas de ruedas, carros, pies de goteo, etc., con cuidado, evitando golpear las paredes, los muebles o las puertas.

Las condiciones de higiene y limpieza repercuten seriamente en la evolución del paciente.
La acumulación de eliminaciones del paciente (orina, vómitos, exudados, heces, etc.) en un ambiente semicerrado o cerrado da lugar a que se produzcan olores desagradables, que repercuten en el propio paciente, en el personal sanitario, en otros pacientes y en las visitas.
Todo ello hace que el entorno resulte incómodo y desde el punto de vista sanitario, una posible e importante fuente de infección, que hace necesaria la limpieza y eliminación de la suciedad para evitar el riesgo de que se produzcan infecciones hospitalarias.
Si el personal de enfermería considera que la habitación del paciente no reúne las condiciones de higiene adecuadas, avisará al personal de limpieza para que friegue el suelo y limpie los muebles y así evitar la diseminación de microorganismos.
Cuando se da de alta al paciente, debe realizarse una limpieza más exhaustiva de la unidad, y de todo el material que tenga que ser reutilizado; y es necesario desinfectarlo y esterilizarlo. Al realizar la limpieza de la habitación, hay que tener en cuenta lo siguiente:

Debe hacerse diariamente y siempre que sea necesario.
Hay que preparar con antelación todo el material necesario.
Siempre que sea posible, se debe realizar con las ventanas abiertas, pero hay que evitar las corrientes de aire.
No olvidar que uno de los mejores desinfectantes es la lejía.

Para favorecer la comodidad del paciente, además de las condiciones atmosféricas, de iluminación y de insonorización, hay que tener en cuenta la importancia que tiene el mantener la unidad de hospitalización en condiciones óptimas de limpieza e higiene.
Los Técnicos en Enfermería son los responsables de la higiene personal del paciente, así como de mantener la cama en condiciones idóneas para facilitar su comodidad.
Deben realizar la retirada de eliminaciones en las condiciones de seguridad e higiene más adecuadas, para evitar el riesgo de posibles enfermedades infecciosas.
2.3.3. MOBILIARIO Y MATERIALES DE LA UNIDAD DEL PACIENTE:
El mobiliario que debe formar parte de una habitación hospitalaria varía si se trata de unidades especiales (UCI, Cardiología, diálisis, etc.) o de unidades de hospitalización general (medicina interna, cirugía general). El mobiliario que forma parte de una unidad tipo es el siguiente:
2.3.3.1. LA CAMA:
Sirve para acoger al paciente, por lo que debe estar en perfectas condiciones de conservación y mantenimiento, para que este se sienta más cómodo. Debe estar provista con toda la ropa que sea necesaria.
Se coloca en la habitación de manera que tenga tres de sus lados libres, para facilitar el trabajo del personal sanitario (cambios posturales, aseo del paciente, aplicación de cuidados, etc.).
Se dispone de forma que el cabecero esté en contacto con la pared, pero sin que se ubique debajo de la ventana, ni próxima a la puerta (para no impedir el acceso a la habitación o al aseo).
Es importante que sean articuladas, con un plano regulable en altura y fácilmente manejables y desplazables, por lo que van provistas de ruedas.
En función de su finalidad, algunas camas pueden tener los siguientes accesorios:

Sistema electrónico para la regulación de la altura.
Control remoto para colocar la cama en diferentes posiciones.
Otros accesorios como triángulo, barras de tracción, pesas, poleas, etc.


Los accesorios de la cama son:

Colchón cubierto con una funda de material elástico, transpirable al vapor, impermeable al agua, hipoalérgico e ignífugo.
Almohada con funda.
Barandillas laterales.
Manivela para regular la altura y articular la cama.

2.3.3.2. OTRO TIPO DE MOBILIARIO:
Además de la cama hospitalaria, la unidad del paciente debe contar con los siguientes elementos:

a. Mesilla: Se sitúa junto a la cama, de forma que sea accesible, para que el paciente pueda coger cualquier objeto o utensilio que necesite.

En muchos centros sanitarios se utilizan modelos de mesillas extensibles y regulables en altura y posición, que a su vez pueden transformarse en mesa auxiliar para apoyar las bandejas de la comida y adaptarse al paciente para favorecer su comodidad.

b. Mesa de cama: Sirve para depositar sobre ella las bandejas de la comida. Por su especial diseño, permite regular su altura, adaptándola al paciente, de forma que pueda comer semiincorporado y con mayor comodidad.

c. Silla o sillón: Se utilizan como lugar de descanso para los pacientes independientes y para la movilización de los dependientes. Suelen disponer de brazos y reposapiés, también pueden llevar un dispositivo regulable para la colocación de la bandeja de la comida. Se sitúan junto al paciente, al lado contrario de la mesilla y cerca de la cabecera de la cama, para que pueda sentarse fácilmente sin necesidad de desplazarse.

Siempre que el espacio lo permita, se debe disponer de una silla o sillón para el acompañante, que tenga las mismas características.

d. Papelera o cubo: Suele colocarse dentro del aseo y se utiliza para recoger los desechos (basura, papeles, etc.) generados por el paciente (que no sean sanitarios ni biológicos).

Lleva una bolsa de plástico en su interior para facilitar su recogida y limpieza.

e. Soporte de suero: Se utiliza como sistema de soporte para las bolsas de suero o de medicación.

f. Armario: Se utiliza para guardar la ropa y las pertenencias del paciente, y una manta de repuesto por si el paciente la necesita. Suele incluir perchas.

g. Lámpara: Generalmente está fijada a la pared para que no ocupe espacio. Se utiliza en exploraciones, para la lectura o como luz indirecta. No se utilizan lámparas en las mesillas, para evitar riesgos de accidentes.

h. Biombo: Se emplea para separar una cama de otra, es decir, cada unidad del paciente, dentro de una misma habitación. Su objetivo es mantener y preservar la intimidad de los pacientes.

i. Pizarra acrílica: Se utiliza para colocar los datos personales, el diagnóstico del paciente.

j. Escalerilla: Las escalerillas de cama sirven para facilitar los desplazamientos del paciente en la cama.

El mobiliario debe estar fabricado con materiales de colores claros, para que no se enmascare la suciedad y sea fácilmente lavable, pues puede ser una importante fuente de infección.
2.3.3.3. MATERIALES Y EQUIPO DE LA UNIDAD DEL PACIENTE:
Además del mobiliario descrito, se debe proporcionar al paciente una serie de materiales o productos para la realización de las actividades diarias de higiene personal, alimentación y eliminación de excrementos, así como para facilitar la ejecución de los cuidados que necesite.
El material que hay que incluir en una unidad tipo puede clasificarse en:
Material de uso habitual:

Un vaso y una jarra.
Otro vaso para la realización de la higiene bucal (en el cuarto de baño).
Una palangana[2]
Una cuña o botella para la recogida de las heces y la orina (en pacientes encamados).
Recipientes adecuados para las recogidas de muestras.
Pijama o camisón y bata.
Guantes.
Un paquete de pañuelos desechables o de gasas.
Termómetro.
Depresores linguales para inspección bucofaríngea.
Ropa de cama (sábanas, almohadón, protector o empapador, manta y colcha).

Material de higiene personal:

Jabón líquido.
Esponjas de un solo uso.
Peine.
Toallas.
Crema hidratante.
Papel higiénico.

2.3.3.4. OTROS MATERIALES (en función de la patología del paciente):

a. Arco de cama: Dispositivo para que la ropa de cama no esté en contacto directo con el paciente.
b. Pupitre: Es un respaldo regulable, formado por un arco metálico, que se utiliza para ayudar al paciente a adoptar la posición de Fowler.
c. Almohadillas: Permiten que el paciente pueda adoptar distintas posiciones.
d. Centinelas de la cama: Son almohadillas de polietileno que se colocan a los lados de la cama para evitar lesiones o caídas del paciente.
e. Equipos o dispositivos para la movilización o desplazamiento del paciente: silla de ruedas; grúas de arrastre, de cama, de bipedestación; muletas o bastones; andadores, etc.

El material de uso común tiende, cada vez con más frecuencia, a ser desechable, para evitar contagios e infecciones entre los pacientes y riesgos biológicos.
2.3.4. FUNCIONES DEL TÉCNICO EN ENFERMERÍA EN RELACIÓN CON LA UNIDAD DEL PACIENTE:
Cuando un paciente ingresa en el hospital, el Técnico en Enfermería va a ser el personal que se encargue de recibirlo, por lo que debe tener en cuenta una serie de aspectos que le ayuden a instalarse y adaptase al medio hospitalario.
Las normas que debe tener en cuenta el técnico en enfermería para ayudar tanto al paciente como a los familiares son:

a. Recibir al paciente cuando ingrese en la unidad de hospitalización, dirigiéndose a él por su nombre y tratándole con todo el respeto.
b. Recoger toda la documentación relacionada con su ingreso, comprobando que figuran todos los datos que sean necesarios.
c. Complementar las etiquetas del control de enfermería, con los datos del paciente (si está previsto en los protocolos del hospital).
d. Acompañarle hasta la habitación o unidad del paciente que le ha sido asignada, explicándole si es individual o compartida y dejarle cómodamente instalado.
e. Explicarle las normas de utilización de todos los equipos, materiales y dispositivos que forman parte de la unidad del paciente.
f. Informarles de las normas del hospital en relación con:

Horarios de visita: del médico, de familiares, de amigos, etc.
Horario de comidas y menús disponibles para su elección.
Servicio de limpieza.
Uso del teléfono y recepción de llamadas del exterior, televisor o radio.
Prohibición de fumar.
Otros servicios de que dispone el hospital, etc.

g. Mostrarle dónde se ubican los servicios comunes para todo el personal: el teléfono, la capilla, la sala de televisión o de usos múltiples, etc.
h. Responsabilizarse de que todo el material de la unidad del paciente esté completo.
i. Asegurarse de que el mobiliario esté en perfectas condiciones de uso.
j. Comprobar que funcionen correctamente los sistemas de ventilación, de comunicación con el control de enfermería, luz, agua, etc.

Cuando un paciente ingresa en un hospital experimenta una serie de sensaciones negativas que pueden afectar a su estado emocional y a la evolución de su enfermedad, debido al cambio de residencia habitual, la pérdida de su independencia y de contacto con el exterior, y la adaptación a las normas y al ritmo de vida que marca el centro sanitario.
El técnico en enfermería debe tratar al paciente con respeto, procurando que estos cambios sean para él lo menos drásticos y traumáticos que sea posible. Estará siempre en disposición de escuchar, tanto los mensajes verbales como los no verbales.
2.3.5. TIPOS DE CAMAS HOSPITALARIAS:
La cama hospitalaria es el lugar de reposo en el que un paciente puede pasar, según su enfermedad, la mayor parte de las horas del día.
En ella se descansa y se permanece convaleciente, a veces por largos periodos de tiempo, por lo que la cama se convierte en algo propio del paciente, que le procura comodidad, seguridad, sueño, alivio del dolor, etc. Además de todo ello, facilita la realización de las diversas técnicas sanitarias.
Algunas de sus características son:

a. En general, están hechas de tubos huecos, que se pueden lavar cómodamente para facilitar su limpieza y desinfección.
b. Suelen estar equipadas con ruedas móviles en cada pata y con un sistema de freno para bloquearlas; esto facilita el desplazamiento, tanto en el interior de la unidad en que esté ingresado el paciente como en su traslado de un servicio a otro.
c. El somier[3]puede estar dividido en 1, 2 o 3 segmentos móviles, que pueden cambiar de posición al ser accionados con una manivela.
d. Las dimensiones de la cama suelen ser:

90 – 105 cm de anchura.
190 – 200 cm de longitud.
70 cm de altura (sin colchón).

e. El colchón más utilizado es generalmente, de muelles de una sola pieza y semirrígido, con refuerzos laterales que sirven de soporte al cuerpo. Existen, sin embargo, otro tipo de colchones que se utilizan en situaciones especiales.
f. Se suele cubrir el colchón con una funda semipermeable y flexible para protegerlo de las posibles secreciones del paciente.
g. La ropa de cama ha de ser lo suficientemente amplia para poder sujetarla correctamente al colchón. Debe ser resistente a los lavados frecuentes, pero no áspera.

Existen diferentes tipos de camas, que se adaptan a las necesidades específicas de los pacientes. En general, se pueden distinguir dos grupos: las camillas de exploración y las camas de descanso.
2.3.5.1. CAMILLAS DE EXPLORACIÓN:
Sirven para la exploración y el transporte del paciente. Se utilizan en los consultorios de los hospitales, los centros de salud, etc. Deben cubrirse con una sabanilla antes de colocar al paciente, que será cambiada después de su utilización.
Las camillas de exploración pueden ser:

Rígidas: Tienen una estructura de tubo metálico hueco, sobre la que se asienta un colchón con base rígida, recubierto de piel o de algún material similar fácilmente lavable. Puede llevar ruedas para facilitar su desplazamiento, y un sistema de freno que las bloquee.
Articuladas: Suelen tener una sola articulación, situada en el cabecero, que se puede elevar hasta 90° respecto al plano de la cama. En la actualidad pueden llevar varios puntos de articulación.

2.3.5.2. CAMAS DE DESCANSO:
Están destinadas a pacientes que van a permanecer en el hospital durante largos periodos de tiempo. Los principales tipos que tenemos son:

a. Cama metálica de somier rígido: Consta de un somier rígido, sin articulaciones. En algunos modelos puede elevarse la parte de la cabeza mediante una manivela.

b. Cama articulada: Es la que más se utiliza en los hospitales y consta de un somier metálico articulado, formado por dos, tres o cuatro segmentos móviles que se accionan con una manivela situada en los pies o en los laterales de la cama. En las camas motorizadas la movilización se realiza a partir de un mando eléctrico. Cada articulación permite dividir la cama en dos segmentos; por lo tanto, la cama con dos articulaciones tiene tres segmentos y la cama con tres articulaciones, cuatro segmentos. En la de tres segmentos el superior soporta la cabeza y la espalda, el central es para la pelvis, y el inferior para las extremidadesinferiores. En la de cuatro segmentos se diferencia una posibilidad de movilización más, bien en la cabeza/hombros, bien en las rodillas. Este tipo de camas facilita la acomodación del paciente y los cambios posturales.

c. Cama ortopédica, traumatológica o de Judet: Consta de un marco, llamado marco de Balkan, que sujeta unas varillas metálicas, situadas por encima de la cama, para acoplar unas poleas que, mediante cuerdas, soportan diferentes sistemas de pesas. Para realizar la tracción, uno de los extremos se aplica al paciente y en el otro se colocan las pesas. Una tracción es una técnica terapéutica que aplica fuerzas sobre un hueso, músculo o articulación. Puede ser cutánea o esquelética. En la primera, la fuerza se ejerce sobre la piel, y en la segunda, sobre los huesos, a partir de clavos quirúrgicos, alambres, etc. Los objetivos de esta técnica son alinear una extremidad fracturada, evitar deformaciones en el caso de parálisis y aliviar el dolor de un traumatismo osteoarticular (fractura, luxación, etc.). También está provista de un estribo o triángulo de Balkan, que permite al paciente moverse ligeramente para incorporarse o cambiar de posición. Se utiliza, sobre todo, en traumatología, con pacientes que sufren fracturas, luxaciones, parálisis de las extremidades, politraumatismos, etc.

d. Cama electrocircular: Está formada por dos armazones metálicos circulares, unidos entre sí por un plano rígido que gira sobre los anteriores. La cama puede adoptar cualquier posición: horizontal, vertical, inclinada en todos los ángulos y boca abajo. Además, está provista de un interruptor que permite un movimiento lento en sentido circular y que puede ser manejado por el propio paciente. Pueden acoplarse soportes para los pies, barandillas laterales, cintas de sujeción y cualquier otro elemento que facilite los cambios de presión en la superficie corporal, evitando así las úlceras por presión. Se utiliza en grandes quemados, politraumatizados o en lesiones medulares, es decir, en casos de inmovilización a largo plazo.

e. Cama RotoRest: Es una cama que mantiene al paciente sujeto, pero girando constantemente, por lo que distribuye los puntos de presión. Se utiliza para prevenir la aparición de úlceras por presión. Permite giros y cambios de posición laterales y longitudinales. Para este tipo de camas se emplean armazones o sujeciones laterales, de la cabeza, de los pies y para el giro, así como almohadillas amortiguadoras.

f. Incubadora: Se emplea para mantener a los recién nacidos prematuros en un ambiente adecuado de temperatura y humedad, con el fin de asegurar sus condiciones de vida. Permite la manipulación del bebé desde el exterior, a través de unos dispositivos a modo de guantes o puertas. Se pueden regular con precisión la humedad, la temperatura y la concentración de oxígeno. Permiten monitorizar al recién nacido (frecuencia cardiaca, frecuencia respiratoria y temperatura), así como conectarle a un respirador, hacerle la aspiración de secreciones si fuese preciso, utilizar la unidad nebulizadora, aplicar la lámpara de luz azul (hiperbilirrubinemia), etc. La cámara donde se coloca al bebé es de material transparente, lo que facilita tanto el aislamiento como su control y observación. Suele situarse sobre un mueble metálico, con compartimientos que permiten guardar el material necesario para los cuidados. Hay incubadoras provistas de ruedas que facilitan el desplazamiento en aquellos casos en que sea adecuado, y algunas van equipadas, incluso, con todo el material necesario para prestar cuidados intensivos.

El diseño de las camas, además de facilitar la acomodación y la permanencia de los pacientes, debe permitir que los profesionales realicen sus tareas con seguridad, previniendo riesgos, como por ejemplo los relacionados con la postura. Para ello se tendrá en cuenta:

La unidad del paciente se colocará para que se pueda acceder fácilmente a ella por tres de sus lados.
Las distancias estándar de las camas son: 120 cm entre cama y cama; 112 cm, como mínimo, desde la cama a la pared.
El cabecero de la cama está en contacto con la pared.
Nunca se ubicará bajo una ventana ni demasiado cerca de una puerta.

La cama articulada motorizada permite la movilización de una forma muy sencilla con solo accionar el dispositivo de puesta en marcha/frenado. Cada vez se está extendiendo más su uso en el ámbito domiciliario, como parte del plan de adaptación del entorno de los pacientes dependientes.
2.3.6. ACCESORIOS DE LA CAMA HOSPITALARIA:
Se consideran accesorios todos aquellos elementos (incluido el colchón) que pueden colocarse en la cama para facilitar la estancia, la higiene, la comodidad y el bienestar del paciente.
Para una mayor comprensión, y con el objetivo de ofrecer claridad didáctica, los vamos a clasificar en tres grupos: almohadas y colchones, ropa de cama y otros accesorios.
2.3.6.1. ALMOHADAS Y COLCHONES:
La almohada suele ser de espuma, blanda y baja, destinada a facilitar los cambios posturales y la acomodación del paciente. En general, se dispone de más de una almohada por paciente. Los colchones pueden ser de diversas formas y estructuras.
Estos diferentes modelos tienen como objetivo contribuir a la prevención de las úlceras por decúbito. Los más importantes son los siguientes:

Colchón de látex: Hoy en día se utilizan cada vez más, por constituir una buena base para el reposo del paciente.

Colchón de espuma: Se deja vencer más fácilmente por el peso del cuerpo. Puede ser de una pieza o estar seccionado en bloques (40-50 bloques). Favorece la comodidad y el acoplamiento del paciente, repartiendo la presión del cuerpo, y evitando una excesiva fricción y roces en la piel.

Colchón de goma, con tubos o celdillas: Se llena de aire y se coloca sobre la cama. Su finalidad, al igual que los otros, es la de evitar las úlceras por presión.

Colchón de esferas fluidificado: Está formado por esferas de vidrio muy finas que se mantienen en movimiento gracias al aire insuflado entre ellas, lo que permite repartir la presión que ejerce el peso del cuerpo del paciente, experimentando una sensación de estar flotando.

Colchón alternating o antiescaras: Consta de una serie de tubos neumáticos que se hinchan y deshinchan alternativamente mediante el funcionamiento de dos motores. Mientras están hinchados los tubos de número par, los de número impar permanecen deshinchados, invirtiéndose automáticamente el ciclo cada cuatro minutos. Este tipo de colchón, al desplazar los puntos de apoyo, evita la presión y, además, realiza un masaje continuo.

Además de los ya citados, existen colchones de muelles (aunque cada vez se utilizan menos), de agua (empleados para prevenir las úlceras por presión, y también de poca utilización) y de agua con bolas de poliuretano (que se colocan sobre el colchón habitual y permiten reducir el volumen de agua necesario).
2.3.6.2. ROPA DE CAMA:
Dentro de la ropa de cama podemos incluir:

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